| LA COMUNIDAD: ELEMENTOS Y ESCENARIOS COTIDIANOS |
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La comunidad campesina es algo más que un simple espacio físico, un término municipal o un ámbito jurisdiccional. En este espacio el campesino se relaciona con sus vecinos, se adscribe a la tierra y paga las rentas. Siempre, pues, hay un mismo “protagonista”, el campesino, sobre el cual descansa el proceso de producción; responsable de la actividad agraria, debe tomar complicadas decisiones sobre cultivos, inversiones, préstamos, comercialización de excedentes… El futuro de la casa, de la familia, depende de todo ello. De esta manera una comunidad campesina es, ante todo, una comunitat veïnal, un conjunt de famílies unides per lligams de veïnatge i solidaritat basats en la residència comuna en un mateix poble i en la possesió compartida del territori cultivat, que han anat teixint una xarxa complexa d’aliances i d’oposicions. Però també és una conumitat de fidels, de feligressos que comparteixen una mateixa parròquia, i encara, o sobretot, una comunitat de vassalls, de camperols que depenen d’una senyoria comuna.[33] Y su origen ya lo vimos: con la conquista del siglo XIII, la siguiente repoblación cristiana y la estructuración señorial del territorio. Las tierras -aquí muy fructíferas-, la huerta y el pueblo, sus casas, sus calles, son puntos neurálgicos, inseparables en la comunidad, configuran el ámbito cotidiano de la vida rural. No disponemos de muchos datos sobre el aspecto físico de la Godella medieval. Sin embargo, las ventas de casas, los inventarios o los testamentos registrados por los notarios que trabajaban en el pueblo, nos ofrecen algunos datos sobre los edificios más importantes de la vida comunitaria y los más necesarios para la transformación de las cosechas. Sin duda, una de las construcciones más notables de] lugar, que marcaba buena parte M escenario urbano, era la casa del señor. En el documento de venta del señorío realizado en 1466, se incluye como una parte más del patrimonio: locum de Godella cum domo sive hospicio domini ibidem constructo. Allí mismo, en uno de sus salones, se celebró a los pocos días el consejo de vecinos para presentar al nuevo señor: in aula maiori domus domini loci de Godella… convocatis ibidem ad generale consilium prout more est. La casa estaba provista de las herramientas y aparejos necesarios para el cuidado de las tierras del señor y almacenamiento de sus productos: botes, gerres, truls, folladors, premses, portadors, axades, corbelles, aladres… per obs e mester de les dites vinyes e terres… les quals lo dit Joan de Cervato té en la dita casa de senyor del dit lloch de Godella. Frente a la casa se situaba, además, su huerto privado y lo colomer. La vivienda era el centro para organizar la explotación de las tierras del señor, sin embargo, algunos de los titulares no residieron permanentemente en Godella. El absentismo fue un fenómeno frecuente entre la pequeña nobleza, que prefería el contacto con la élite urbana de la capital del reino. El resto de las casas, exceptuando la de algún campesino adinerado -como la de Bernat Colom, que tenía dos pisos, establo, corral y dos patios-, formaban un paisaje urbano caracterizado por la horizontalidad -pequeñas casas de una sola planta-. Horizontalidad sólo trastocada por la casa del señor y la iglesia con su campanario. Campanas que marcaban también el ritmo cotidiano de la comunidad: anunciaban las fiestas y los fallecimientos, comunicaban novedades y peligros. Por encima de tipologías de las poblaciones, en el País descubrimos ciertos denominadores comunes: el centro de la villa, del lloc, es la plaza, lugar donde se sitúan los edificios más significativos, representantes del poder, como la casa del señor o la iglesia. Pero era también escenario fundamental de la vida cotidiana; allí se realizaban los intercambios (el pequeño mercado local) y allí el notario, que venía de València ciertos días a la semana, situaba su escribanía.[34] Era lugar para solucionar algún pleito, registrar una compraventa, cargar un censal o redactar un testamento. En la plaza también suele situarse el cambista, el “usurero”; a él se acude si hace falta dinero antes de la cosecha. Y desde la plaza, desde la iglesia, comienzan las celebraciones en los días de fiesta, las procesiones; momentos para la liturgia, el descanso y la diversión. Godella contaba también con una serie de edificios destinados a actividades económicas. En la comunidad no podía faltar el horno, la carnicería, la almácera o el molino [35] (éstos dos últimos situados en los alrededores del pueblo), centros de sociabilidad, de intercambio no sólo de productos, sino también de opiniones, de ideas, de confidencias. El molino era un lugar especialmente importante, dada la trascendencia -ya comentada- de los cereales en la dieta bajomedieval; en Godella era propiedad del señor pero regentado por su administrador, su representante en el pueblo: Ego, Johannes Fernandez de Heredia, dominus loci de Godella et habitator civitatis Valencie, recognosco vobis, Michaeli Falomir, agricole, baiulo meo eiusdem loci de Godella… tanquam factori et administratori molendinorum de Bon Any et de Godella...[36] El molino, con sus amplias instalaciones y esa compleja maquinaria donde el cereal se transformaba en harina, necesitaba además la presencia constante del trabajador, el molinero, para atender los numerosos encargos y mantener la maquinaria: Johannes Garcia, alias de Cordoba, molinerius et vicinus loci de Godella, vende una casa en Godella a los hermanos Verneda, molineros, Jacobo Verneda molinerio et Guillermo Verneda, molinerio, fratribus comorantibus in molendino de Bon Any, orta civitatis Valencie.[37] Generalmente el molino se construía sobre la acequia; el agua pasaba a través de él y continuaba después para el uso agrícola. Así, el molinero estaba obligado también a limpiar los canales que utilizaba hasta el partidor más próximo, Los conflictos entre campesinos y molineros se dieron con frecuencia. Ya hemos visto, pues, que en la comunidad no todos son campesinos. El trabajo de la tierra es mayoritario, pero, en algunos casos, se alterna con otras actividades. No hemos documentado para Godella artesanos del textil (peraires, teixidors, tintorers ... ) o del metal (argenters, ferrers, armers. ..); la ciudad de Valéncia estaba cerca y suponía un abastecimiento constante y variado. Sí aparecen en nuestra villa, sin embargo, artesanos de la piedra, o mejor dicho, picapedreros (canters, lapicidae) que combinaban esta actividad con la agrícola: Joan Perez, agricola sive lapicida, vicinus Godella… Bernat Colom, agricola sive lapicida vicinus loci de Godella (uno de los hombres más ricos del pueblo a juzgar por sus innumerables propiedades). Se dedicaban a abastecer de materia prima a los artesanos del sector de la construcción de la ciudad de València -en constante crecimiento desde finales del siglo XIV-, a través incluso de sociedades o compañías mercantiles. [38] El rápido y espectacular desarrollo urbanístico de València, con la construcción de iglesias, palacios públicos y privados, torres y murallas, exigía abundante mano de obra e importantes cantidades de materia prima. Muchas son las canteras documentadas en Godella, algunas de ellas propiedad de ciudadanos de Valencia; Bernat de Sant Llorenç, lapicida civis civitatis Valencie, por el matrimonio de su hija, le entrega en dote -además de otros inmuebles- la mitad de la cantera con sus medios de trabajo: dono medietatem de la pedrera et ferramenta que ego habeo et possideo, sita in termino dicti loci de Godella; la descripción final de sus límites nos muestra la importancia de esta actividad en el pueblo: confrontatur cum pedrera Johannis Albert (vecino de Godella), cum pedrera Miquaelís Navarro et cum pedrera Jacobi Sanchez (vecino de Godella).[39] Comunidad variada y activa, por sus rentables tierras y la presencia cercana de la Ciudad. Pero, ¿Y la amplitud?, ¿y el número de pobladores? Intentemos acercarnos a unos datos demográficos siempre parciales y de difícil interpretación. NOTAS 34. Evidenteniente no todos los docunientos que poscernos sobre Godella eran realizados en la misma villa (lo cual se especificaba con claridad, Actum est in loco de Godella): un gran número de ellos se redactaba en València, en ocasiones, por el mismo notario. EIlo manifiesta los traslados temporales. 35. Son generalmente monopolios señoriales, fuente alternativa de ingresos (calculada por algunos autores hasta en el 10% de todos los ingresos anuales del señorío); aunque, también es cierto, su mantenimiento suponía enormes gastos. GARCIA-OLIVER, F. (1991) Terra de feudals. El País Valencià en la lardor de l’Edat Mitjana. València, IVEI, p. 79. 36. A.P.P.V. nº 19.254 (1490, mayo 5). 37. A.P.P.V nº 11.429 ( 1453, junio 8). 38. Un ejemplo entre artesanos de València y Godella: Ego, Johannes Albert, vicinus Godelle, confiteor vobis, Johanni Perez, lapicide civi civitatis Valencie, quod dedistis et solvistis mihi… omnes illas undecim libras unum solidum et tres dinarios, restantes ad recipiendum ex toto processu a societate inter vos et me facta in operibus de la pedrera, quidquidem societas inter nos est iam finita...Ego sum a vobis contentus de tota mea parte dicte societatis. A.P.P.V. nº 11.429 (1454, noviembre 12). Este tipo de “societas”, muy fre-cuente en todos los sectores de la economía valenciana bajomedieval, era generalmente de breve duración, para fines muy concretos y de ámbito reducido. 39. La dote se completa con ciertas casas con huerto y novem fanecatas malloli. A.P.P.V. nº 11.434 (1467, julio 25). |
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