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EL LLOC DE GODELLA. CUESTIÓN DE TERMINOLOGÍA Imprimir E-Mail

Ya dijimos antes que la documentación no asigna a Godella el término de villa sino de locus o lloc. Esta jerarquía en los asentamientos es fácilmente observable; las fuentes siempre especifican: lloc de Burjaçot, lloc de Muncada, lloc de Torrent, lloc de Almacera, lloc de Alboraia… villa de Paterna, villa de Muriveteris… Pero, ¿dónde está el origen de tal distinción?, ¿qué causas llevaron a ella? Desde los primeros años del siglo XIV, tal vez antes, la palabra lloc sustituye paulatinamente al término alquería, de origen árabe, que representaba las pequeñas unidades de asentamiento y producción extendidas en gran cantidad por todo el país. Pero el impacto de la ocupación militar cristiana se va a traducir en la gestación de un nuevo sistema económico-social y, en consecuencia, en un amplio y profundo reordenamiento del espacio agrario. El nuevo modelo suponía, pues, la ruptura de la organización rural andalusí basada en fortificaciones que servían de refugio a comunidades campesinas diseminadas por el espacio circundante y asentadas en estas alquerías pobladas por grupos de parentesco muy cohesionados. [31] Así, los primeros cambios que se producen en el paisaje son los que corresponden a la estructura y red de poblamiento; los castillos se “desnaturalizan”, pierden su función, se abandonan además hábitats de altura y con ello, en los años inmediatamente posteriores a la conquista, desaparecen ya muchas alquerías. El término en cuestión se vuelve impreciso e inadecuado. No obstante, entre alquería y lloc hay algo más que un simple cambio de nombre; la ordenación del territorio había sufrido transformaciones a nivel espacial y mental, y este modelo espacial feudal tomará así forma con el señorío, la villa, el lloc… Éstos serán los distintos niveles de encuadramiento, es decir, las formas de organización social, política y administrativa que irán configurando el nuevo País. La pertenencia a una misma villa, a un lloc o a una parroquia son factores de unificación, de consolidación de una identidad común.

El “reino” era el primero de estos marcos de encuadre socio-político; aunque demasiado genérico y amplio, no pasaba de ser -por ello- más que un ideal de la realeza. Así, el señorío (integrado con la villa, el lloc o la comunidad campesina) era la auténtica estructura donde se manifestaban en toda su amplitud las relaciones sociales de los trabajadores de la tierra (a través de la política local, del Consell municipal) y el titular (el señor). La parroquia suponía también un tercer marco de delimitación, de encuadramiento. La vida de nuestros campesinos giraba en tomo a su iglesia local, que pretendía una acción cristianizadora amplia: bautizo, matrimonio y entierro. Además, compartir misas, procesiones y la protección del santo patrón facilitaba aún más la cohesión entre los vecinos y la permanencia en el pueblo junto a la iglesia (Ecclesia Sancti Bartholomei loci de Godella) y el cementerio, donde reposaban los muertos de la comunidad. [32] Al conformar la parroquia la jurisdicción de la iglesia local, representaba un factor de contacto desde el punto de vista religioso y social. Intentaba hacer llegar a todos los fieles -a todos los vecinos-, la catequesis, los sacramentos y todo el conjunto de sus ceremonias. Así, pocos elementos fueron más cohesionadores que compartir la misa en la celebración del matrimonio o del bautizo. Amigos, familiares y vecinos se daban cita en la iglesia para conmemorar las fiestas patronales, asistir solemnemente a la procesión o recibir la bendición de sus cosechas. Todo ello era -como afirma R. Burns- lo que daba forma a la actitud y al carácter de la gente, y unía a los miembros de la parroquia en la solidaridad de un grupo, de una comunidad campesina. El conjunto de ritos y ceremonias estaba tan entrelazado con los detalles de la vida cotidiana que era difícil permanecer al margen. Hasta el mismo calendario era también cristiano: los días festivos de la liturgia se convirtieron en fiestas oficiales; hornos, almáceras, molinos, tiendas y cualquier otro establecimiento público, estaban obligados a cerrar los domingos. El templo era muchas veces lugar común de reunión para cofradías o asambleas de vecinos. En la rápida asimilación de la gente al nuevo País, el papel de la parroquia fue fundamental.

De esta forma, el señorío, el pueblo (villa o lloc), la parroquia y la familia aparecen desde la segunda mitad del siglo XIII, como las principales unidades de encuadramiento de la población rural y, al mismo tiempo como los elementos constitutivos básicos de la comunidad campesina; unas comunidades nacidas de la conquista feudal y organizadas por las cartas de población y las futuras instituciones municipales, Pero tal vez falta definir, presentar y explicar mejor la Comunidad campesina.

 

NOTAS
31. GUICHARD, P. (1980)"La valencia musulmana”, en Nuestra historia, t.II. València. También BAZZANA, A. (1987) “Estructures de poblament i organització de I"espai", en Ullal nº 11, pp. 40-50.

32. En los testamentos se ve con facilidad el papel de la iglesia y la preocupación de los difuntos por su descanso definitivo en la comunidad junto a los familiares. Así Caterina, viuda de Joan Garcia, quiere sepultura en lo vas o fossa del fossar del present loch de Godella, on mon marit e mon fill, A.P.P.V. nº 19.254 (1490, mayo 30). 0 Bertomeu Andreu, agricultor de Vinalesa, que manda su entierro en lo fossar o canenteri en la església del present loch, en la fossa mia on jau ma muller, A.P.P.V. nº 20.073 (1487, agosto 19). Sobre el papel de la parroquia y la sociología religiosa, BURNS, R.I. (1967) The Crusader Kingdom of Wilencia, 2 vols., Cambrigde, Mass., (hay traducción castellana de 1982, El reino de Valencia en el siglo XIII: iglesia y sociedad, València, Ed. 3i4). 

 

 
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